Pronto será noche... sueña, vive conmigo y comparte esta íntima emoción, el cuerpo distante y el alma iluminada.

16.11.14

Relatos dedicados. La última representación.


    Paloma tragó saliva y decidió que sería la última. Le había gritado una vez más, salpicándole el alma con una desbocada ira:
   -¿Que me calle? todas sois iguales, unas Putas, no entendéis más que de palos, vuestro sitio es la cocina.
    Paloma, era actriz de reparto, hoy tenía rodaje, sólo una toma con mucha carga dramática, cogió algunas cosas y salió de aquella casa, quizás, para no volver nunca más. Entro en situación e intento recomponer el personaje...
   -"Silencio, se rueda” La cámara, se deslizó lentamente captando la tristeza de su rostro en un largo travelling que terminó en un desenfocado horizonte de cartón-piedra.
    -¡Corten! esto es todo por hoy.
   
    Una vez en la calle, se dirigió hacia ningún sitio, la inercia de la conducción la llevó hacia una autovía en dirección al Cielo. Sonó su móvil:   
   -“Mama, por favor, ahora no es el momento, no estoy de humor y voy conduciendo”
    Recuperó el conocimiento en una cama de hospital, los goteros de plasma directos a la muñeca le situaron en el instante de su accidente, ¿qué le había pasado? oyó voces a su alrededor y se durmió de nuevo.
   La enfermera, llamó la atención de las visitas que discutían pormenores en el pasillo:
   “Silencio, Paloma necesita descansar” En sus sueños, la actriz de reparto se veía representando diferentes personajes, ¿cuál de todos era ella? Pensó que podía elegir y los repasó dándoles un instante de vida, eligió ser ella misma, a partir de ahora las cosas iban a cambiar y en sueños miró a los ojos del futuro, que le dijo:
   -“Calla, no digas nada, deja que hable la razón”

3 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tal vez no sea la última representación, sino la primera de muchas, en un futuro distinto.
Claro que lo de última tiene su carga dramatica.

Carmen Andújar dijo...

Quizás será la primera etapa de su nueva vida. Por fin aprendión que sólo podía ser ella misma, sin esperar nada de los demás.
Me gustó
Un abrazo

Fanny Sinrima dijo...

Un relato con mensaje interesante. Todos somos actores que representamos un personaje en el teatro del mundo. A veces ese personaje es pura ficción, por exigencia ambiental o por perversión ética del sujeto; pero un acontecimiento que sacuda la vida, puede hacer que uno encuentre su auténtica personalidad.
Tu relato me ha hecho reflexionar.

Saludos.