Pronto será noche... sueña, vive conmigo y comparte esta íntima emoción, el cuerpo distante y el alma iluminada.

8.11.14

Carta de Sancho Panza a Teresa Panza.

Relato finalista en el III Certamen Literario 
Escuela de Escritores Alonso Quijano de Alcázar de San Juan
Cartas de Sancho Panza a Teresa Panza
(Relato de los "Jueves..." adaptado)

    Querida Teresa, no te lo vas a creer… la otra noche después de acompañar a su lecho, como siempre traspuesto, a mi señor Don Alonso, me dirigí al Toboso para regalarme unos vinos con los que disfrazar el final del día.
 Hacía una noche de perros, llovía a cántaros y los parroquianos nos refugiamos entre aquellas gruesas paredes que protegían el interior de la Venta. Las jarras del mosto manchego corrían de mesa en mesa, en especial en aquella del fondo, donde dos grotescas sombras, competían alardeando sobre los pormenores de sus escritos. Ebrios de vino y pasión, agudizaban sus ingenios para descabalgar el uno, al otro, provocando cómplices risotadas entre la cada vez más divertida concurrencia.
 No reconocí a ninguno de los dos, pero al instante y desde la distancia les presté toda mi atención.
 Uno, delgado, casi en los huesos, y que se hacía llamar Miguel, arrastraba las palabras, gruesas y torpes por los efectos del vino, que en ese momento, avanzada la madrugada, empezaba a nublar sus interminables parrafadas.
 Guillermo, como se hacía llamar el otro, era de aspecto algo menos consumido. Sutil y agudo, respondía con lengua trabada, inmerso en una densa borrachera, que había paralizado los escasos músculos de su cuerpo, excepto los del decir:

 -Su prosa Don Miguel, es cansina y vulgar. Qué otra cosa se puede esperar de una historia de caballerías… y un burro, con un hidalgo venido a menos, que por si fuera poco se cree un caballero andante.
 -¡Cómo se atreve Don Guillermo! si de su cursi pluma sólo salen tontas reflexiones sobre la vida. Una vida que seguramente no vivió y que sólo describía por exigencias del estómago.
 -¿Tontas? llama tontas a esos sublimes seres, capaces de expresar en un trabajadísimo y estilizado lenguaje las más bellas e inauditas acciones… ¿Qué me dice de su Alonso? Extravagante, desatado en sinrazones, cómico hasta el ridículo.
 -Su merced, esta borracho y desvaría. Qué mayor realismo que mi fantástica parodia, llena de prosa y versos, rica en discursos trágicos y cómicos.
 -El único discurso que le intuyo, mi querido Don Miguel, es la verborragia de un esperpéntico galán venido a menos, que se vio denostado por la dama de sus fantasías, obsérvese en cambio la pasión correspondida de mis jóvenes Romeo y Julieta.
 -¡Ventero! Ni una jarra más a este advenedizo sainetero de tres al cuarto, que ni siquiera los propios ingleses pudieron entender, cuanta osadía, comparar el amor de mi hidalgo hacia su amada, con un caprichoso enconamiento destinado al suicidio.

  En este punto Teresa, el ventero, que al parecer conocía de sobra las interminables diarreas literarias de aquellos dos genios, dio por acabado en encono verbal de esa madrugada y, comprobando que había escampado, invitó a todos a abandonar el Mesón. Mi sorpresa fue cuando en la puerta, esperando para verlos salir y poner rostro a aquellas dos sombras, los vi alejarse juntos, abrazados y tambaleandose a cada paso. 
 Don Miguel y Don Guillermo intentaban adivinar el camino a casa al tiempo que gritaban al cielo:
 ¡Asturias, patria queriiiidaaa...! 
  



5 comentarios:

Graciela Quiroga dijo...

Excepcional!! Felicidades Alfredo =D

rosa_desastre dijo...

Ventura la tuya, ser espectador de excepción de tan ilustre borrachera. Enhorabuena de nuevo, amigo, por tan merecida mención.
Un beso

Carmen Andújar dijo...

Muy buen relato, normal que quedaras finalista. Yo te habría dado el premio.
Una carta de lo más original con esos dos genios discutiendo sobre sus historias y personajes.
Felicidades de nuevo.
Un abrazo

Maria Jose Moreno dijo...

Me ha encantado esta historia escrita con tu genial maestría. Don Miguel y don Guillermo maestros de la literatura que tus manos se nos transforman de a pie. Un besote y de nuevo felicidades

Juan Carlos dijo...

La base del relato ya la conocía, ya la había disfrutado en un jueves. Me ha encantado leer esta nueva versión y me habría encantado aplaudir tu lectura en directo. Alcázar está a poco más de una hora de mi casa y habríamos asistido algunos supporters desde Aranjuez.
Mil felicitaciones y un fuerte abrazo.